maiunse · Rutas de aprendizaje

Cómo estudiar los tipos de personalidad

Del MBTI a la constitución Sasang y la psicología del color

Hay tantos test de personalidad que es fácil perder de vista en qué se diferencian. Mira primero qué hace realmente un test, toma después las grandes tipologías una a una, y podrás elegir la que te sirva. Si ya conoces tu tipo, lee con él en la mano y fíjate sobre todo en dónde otro sistema te describe de otra manera.

Etapa 1 · Entender las tipologías

Empieza por lo que un test de personalidad puede y no puede medir. Toma luego el más extendido, el MBTI, en sus dos niveles: los dieciséis tipos y las funciones cognitivas que hay debajo.

Etapa 2 · Añadir otras miradas

Compara lentes distintas —incluido el hecho de que la personalidad por grupo sanguíneo carece de base científica— junto a la constitución Sasang y la psicología del color. Varias miradas hacen más completo el propio entendimiento.

Etapa 3 · Comparar a dos personas

Cuando ya conoces los tipos, puedes poner dos al lado. Empieza por algo familiar como la compatibilidad por grupo sanguíneo y pasa luego al cuadro más amplio que abarca el Saju, los animales del zodiaco y los nombres.

Al terminar este recorrido verás qué mide cada sistema de tipos y qué no mide. Un resultado es un idioma para describirte, y las personas son más anchas que cualquier tabla de categorías. Cuantos más marcos superpongas, más claro queda que ninguno te contiene entero. Usa el resultado como punto de partida para entenderte, pero no para encajar a los demás en el molde.

Cuándo puede cambiar el orden

Si ya conoce su tipo, puede saltarse el primer artículo de la primera etapa y empezar por el de los dieciséis tipos. Las piezas sobre compatibilidad de la tercera etapa se leen bien por su cuenta, pero conocer antes los tipos hace que se fije en qué eje difiere y no solo en la puntuación. Las funciones cognitivas resultan difíciles al primer encuentro, así que dar una vuelta y volver después es del todo sensato. Pararse en cualquier etapa deja igualmente algo aprovechable.

Lo que suele malinterpretarse

El mayor malentendido es que un tipo defina quién es alguien. Dos personas del mismo tipo criadas de otro modo, y dedicadas ahora a otra cosa, resultan ser personas completamente distintas, y quien queda cerca del centro de un eje puede salir con otra letra según el día. Conviene saber además que la teoría de la personalidad por grupo sanguíneo no tiene base científica confirmada. Este recorrido la trata porque está muy extendida, no porque sea cierta.

Lo que este recorrido no cubre

El procedimiento y la interpretación del instrumento oficial no se cubren. Lo que aquí se presenta es una manera sencilla de mirarse a uno mismo, y es cosa distinta de los instrumentos psicológicos y los diagnósticos que se usan en la clínica. Nada de esto está escrito para seleccionar personal ni para evaluar el desempeño. Cribar personas por su tipo ha dado problemas reales. Un tipo es un hilo para entender a alguien, no una medida de quién vale.

Pon a prueba lo aprendido