Cuello
El cuello une cabeza y cuerpo, así que representa la conexión y el aguante. Un cuello recto y cómodo es buen augurio de una posición asentada y de energía que vuelve. Un cuello apretado o presionado, en cambio, señala una presión que te corta el aire, y aparece a menudo cuando el dinero o el calendario no dejan margen. Un cuello dolorido también se lee como palabras que no consigues sacar. Si de verdad te duele, el cuerpo va primero.
El cuello es la parte más estrecha del cuerpo y sostiene todo el día el peso de la cabeza. La lectura tradicional tomaba el cuello como lo que soporta una posición, y separaba los sentidos por si estaba recto y cómodo o dolorido.
Lecturas según la situación
Un cuello recto y cómodo
Buena señal de que tu posición se afirma. La tradición leía el cuello erguido como vitalidad circulando. Léelo como señal de que el trabajo que llevas te va bien.
Un cuello dolorido o rígido
Señal de que sostenerlo se está haciendo duro. La tradición también leía el cuello dañado como un tiempo de carga pesada. El cuello no puedes vértelo, así que la rigidez suele notarse solo cuando ya se acumuló.
Llevar algo alrededor del cuello
Señal de que algo te resguarda. La tradición leía lo que envuelve el cuello como protección. Si resultaba agobiante, también señala un sitio donde estás atado.
Que el cuello te apriete o las palabras se atasquen
El cuello es el paso por donde viaja la voz, así que un bloqueo señala menos las palabras que el no tener dónde decirlas. Si de verdad despiertas a menudo con la respiración corta, eso es algo que revisar aparte del sueño.
Los sueños de cuello no anuncian enfermedad ni accidentes. Suelen ser escenas dibujadas por el peso que llevas. Aun así, si de verdad te duele a menudo, la consulta va antes que la interpretación.