Inundación
La inundación es agua que sube más allá de lo que puedes manejar. La lectura tradicional toma el agua como riqueza, así que el agua limpia entrando se leía como gran presagio de dinero, mientras que el agua turbia anegando la casa significaba trabajo acumulándose por encima de tus fuerzas. Subir alto y mirar el agua desde arriba se lee como superar un tramo duro, y ser arrastrado dice que tu agenda va demasiado cargada. No anuncia una inundación real, así que no hay motivo de alarma.
Una inundación es la escena de que llegue a la vez más de lo que se puede sostener. El agua no elige a quién moja: entra por igual en toda la casa. Qué agua era y hasta dónde llegó decide el sentido.
Lecturas según la situación
Agua limpia entrando a raudales
La tradición leía esto más bien como gran presagio de dinero. Cuanto más clara el agua, mejor se lee. Aun así no es razón para gastar más, así que confírmalo con números.
Agua turbia anegando la casa
Lo importante no es el agua sino la tierra mezclada en ella. En la tradición el agua clara es riqueza y el agua turbia es preocupación enredada, así que esta misma crecida señala un asunto enmarañado de gente y de palabras.
Subir alto y mirar el agua desde arriba
Estás en el sitio donde esperas a que baje el agua. La tradición veía subir por encima del agua como pisar firme sobre una dificultad, pero aquí importa menos que subieras que el hecho de que aún no has bajado.
Ser arrastrado por la corriente
Señal de que tu agenda va demasiado cargada. Si no hacías pie, hay algo demasiado pesado para cargarlo solo. Pedir ayuda vale más que apretar los dientes.
Al despertar, lo primero que intentaste salvar dice más que el resto del sueño. Aparece cuando sientes que hay mucho que sostener. Si despiertas a menudo con sensación de asfixia, descansar importa más que interpretarlo.