Trueno
El trueno es la gran voz del cielo, así que representa las noticias que se propagan y la autoridad. Oírlo retumbar es buen augurio de que tu nombre corre o de que llega una noticia grande, y se leía como la temporada en que algo largamente preparado sale a la luz. Si el relámpago es el destello de la comprensión, el trueno es esa noticia llegando a oídos ajenos. Encogerte de miedo ante él, en cambio, señala que el cambio que se acerca te parece demasiado.
El trueno llega con retraso, cuando el relámpago ya ha pasado. La lectura tradicional tomaba el trueno resonante como un nombre que se hace conocido y lo leía bien. La calidad del sonido decide el sentido.
Lecturas según la situación
Oír retumbar un trueno
Buena señal de que tu nombre se hace conocido. La tradición leía el gran sonido como recado que corre por el mundo. Tómalo como tu trabajo saliendo a la vista.
Despertar sobresaltado por un trueno
Señal de que el ruido dentro de ti es fuerte. La tradición también leía despertar sobresaltado como algo contenido. Ver qué te inquieta acerca la respuesta.
Truenos que retumban a lo lejos
Señal de que un cambio se acerca. Todavía no ha llegado, así que hay tiempo de prepararse. Léelo como una llamada a atender lo postergado.
Truenos sin lluvia
Señal de mucho ruido sin nada detrás. La tradición a veces lo leía como palabra hueca. Si algo se dice a voces, compruébalo otra vez.
Los truenos soñados no anuncian un desastre real. La tradición los trataba como símbolo de nombre y autoridad, así que no hay motivo de alarma. También aparecen cuando el sueño nocturno anda revuelto.