Hombros
Los hombros representan la carga que llevas y la fuerza para llevarla. Unos hombros anchos y firmes son buen augurio de que la responsabilidad está a tu alcance, y pasar el brazo por el hombro de alguien significa que llega un compañero de camino. Unos hombros hundidos o pesados, en cambio, señalan que cargas demasiado a solas, y se leen como una llamada a soltar lo que se puede repartir. En una temporada de hombros agarrotados, puede ser el cuerpo y no el símbolo.
Los hombros hablan de la parte que cargas y de la fuerza para cargarla. La lectura tradicional tomaba el hombro como donde descansa un peso, y separaba los sentidos por si estaba ancho y firme o hundido.
Lecturas según la situación
Hombros anchos y firmes
Buena señal de que puedes con la responsabilidad. La tradición leía los hombros cuadrados como fuerza al alza. Tómalo como un tiempo en que te encomiendan algo.
Hombros pesados o hundidos
Señal de que la carga es demasiada. La tradición también leía los hombros aplastados como una llamada a descansar. Es mejor buscar con quién repartirla.
Que alguien te ponga la mano en el hombro
Señal de que alguien te está cuidando. La tradición leía una mano en el hombro como un benefactor. Tómalo como ayuda en camino.
Lesionarte el hombro
Refleja el temor de que la fuerza no te alcance. No anuncia un accidente real. Si de verdad te duele el hombro, mira antes tu cuerpo.
Soñar con el hombro no anuncia un accidente ni una enfermedad. El hombro es donde se cargan las partes ajenas, así que el sentido se aclara al ver de quién vienes llevando el trabajo. Un dolor que persiste es un asunto aparte del sueño.