Los 24 términos solares — la escala natural que divide los meses del Saju
Cuando en el Saju se levanta el mes de nacimiento, ese límite no es el día 1 del calendario solar ni el primer día del calendario lunar, sino un término solar. Los 24 términos solares son una escala natural que divide en veinticuatro tramos el camino que el sol recorre por el cielo; son la base de las labores del campo y de las costumbres estacionales, y también el criterio con que la astrología oriental separa los meses. Entender los términos aclara por qué dos personas nacidas en febrero pueden tener un Pilar del Mes distinto.
Dividir el camino del sol en veinticuatro
Los 24 términos solares reparten la posición del sol vista desde la Tierra en tramos de quince grados, veinticuatro en total. A diferencia del calendario lunar, que sigue las fases de la luna, los términos siguen estrictamente el movimiento del sol, de modo que su fecha en el calendario solar apenas varía de un año a otro. Nombres tan familiares como Ipchun (inicio de la primavera), el equinoccio de primavera, el solsticio de verano, el equinoccio de otoño o el solsticio de invierno pertenecen todos a estos términos. Como recogen con detalle el flujo real de las estaciones, servían de reloj para sembrar y cosechar en la sociedad agraria.
Términos y términos medios — los doce que levantan el mes
Los 24 términos se dividen en doce términos principales, los de orden impar, y doce términos medios, los de orden par. De ellos, lo que fija el comienzo de un mes en la astrología oriental son los términos principales. Marcas como Ipchun, el despertar de los insectos, la claridad pura o el inicio del verano, donde cambia la estación, son justo el punto en que empieza un nuevo Pilar del Mes en el Saju. Por eso, antes y después de que cambie un término, aunque sea el mismo mes del calendario solar, el mes del Saju es distinto.
Ipchun — el día en que empieza el año del Saju
En la astrología oriental, el instante en que se abre el nuevo año no es el 1 de enero solar ni el Año Nuevo lunar, sino Ipchun, el inicio de la primavera. Tomando como punto de partida Ipchun, que suele caer alrededor del 4 de febrero, cambia el Pilar del Año, es decir, la combinación cíclica de ese año. Por eso, aunque se haya nacido a comienzos del mismo año, si es antes de Ipchun el Saju se levanta con el signo del año anterior, y si es después, con el del año nuevo. Si tu signo animal te resulta ambiguo, conviene comprobar si naciste antes o después de Ipchun.
El matiz de energía que revela cada término
Cada término lleva en su nombre el matiz de la energía que la naturaleza guarda en ese momento. En Ipchun todo empieza a brotar, en el pleno grano lo verde se vuelve exuberante, en el gran calor el bochorno llega a su cima y en el descenso de la escarcha cae el hielo: solo con el nombre puede leerse el calor, el frío, la sequedad o la humedad de esa época. Observar el término en que uno nació ofrece una pista para calibrar sobre qué estación descansa la energía innata. A esta mirada, la del equilibrio del clima, se la llama Johu.
La utilidad de conocer los términos
Comprender los términos evita confundirse sobre por qué el mes y el año del Saju se fijan como se fijan. En especial, quien nace en un día que roza el límite de un término a veces necesita afinar hasta la hora exacta en que entra ese término para obtener una carta correcta. Esta minuciosidad es lo que hace del Saju una lectura precisa y determinada. Ahí reside precisamente la razón de que, al levantar tu carta, importen la fecha y la hora exactas de nacimiento.
Los 24 términos solares son un reloj natural que, tomando por escala los pasos del sol, separa los meses y los años del Saju. Si te intriga sobre la energía de qué término se levanta tu carta, introduce tu fecha de nacimiento y compruébala tú mismo.