maiunse · Historias del destino

Las Tres Calamidades (samjae): la advertencia de tres años según el zodíaco

Al comenzar el año, muchas personas se apresuran a comprobar si les toca el samjae. Las Tres Calamidades son una vieja creencia según la cual, siguiendo el curso del zodíaco, este ciclo llega una vez cada nueve años y permanece durante tres. Tradicionalmente se ha entendido como una señal para obrar con algo más de prudencia en todo. Si conocemos su principio y su matiz, en lugar de temerlo de forma vaga podemos ganar la sabiduría de afrontarlo con serenidad.

¿Qué son las Tres Calamidades?

El samjae alude a tres desdichas que provienen del cielo, la tierra y las personas; es decir, un periodo en el que pueden coincidir tres tipos de dificultad. Según el ciclo del zodíaco, llega a ciertos signos una vez cada nueve años, y una vez entra, se dice que se prolonga durante tres años. Los antiguos no lo tomaban tanto como una época aciaga, sino como una señal de la naturaleza para actuar con cautela en todo. Por eso el samjae no busca infundir miedo, sino que se asemeja más a una sabiduría que invita a moderar la conducta.

El samjae según cada signo

Las Tres Calamidades se determinan agrupando los signos en tríadas de afinidad. Para la serpiente, el gallo y el buey, el samjae entra en el año del cerdo; para el mono, la rata y el dragón, en el año del tigre; para el cerdo, el conejo y la oveja, en el año de la serpiente; y para el tigre, el caballo y el perro, comienza en el año del mono. Así, los tres signos de una misma tríada entran juntos en el samjae el mismo año. Si sabes a qué grupo pertenece tu signo, no resulta difícil calcular cuándo te toca.

El samjae que entra, el que se asienta y el que se marcha

El samjae se despliega en tres etapas a lo largo de tres años. El primero es el samjae que entra, cuando llega una energía nueva y se considera un año de muchos cambios. El segundo es el samjae que se asienta, un periodo en el que el flujo puede sentirse pesado y opresivo. El tercero es el samjae que se marcha, un año que se interpreta como el de recoger los ecos de lo vivido y liberarse. Por lo general, se considera que el año intermedio, el que se asienta, es el que exige mayor cuidado.

La actitud ante el samjae

Que sea año de samjae no significa que todo vaya a torcerse. Al contrario, no son pocas las personas que reciben buenas noticias o alcanzan grandes logros durante estos años. El sentido con que los antiguos transmitieron el samjae está en aconsejar prudencia: no apresurar grandes decisiones ni expansiones desmedidas en este periodo. Si moderas cuerpo y mente y mantienes con constancia lo que ya haces, el samjae se convierte en una temporada que pasa sin sobresaltos.

Una sabiduría para tomar con ligereza

El samjae no es un oráculo que notifica una desgracia predeterminada, sino una vieja costumbre que despierta el ánimo de la cautela. No hay por qué encogerse porque sea año de samjae, ni confiarse porque no lo sea. Lo importante es no perder, en ningún año, la prudencia y la diligencia. Basta con conocer sin dramatismo cuándo le toca el samjae a tu signo y tomarlo como una ocasión para reafirmar la propia serenidad.

El samjae es una antigua sabiduría que, dentro del curso del zodíaco, despierta la cautela; nos resulta favorable cuando lo afrontamos con prudencia y no con miedo. Si tienes curiosidad por el periodo de samjae de tu signo y por tu fortuna de este año, compruébalo por ti mismo con la fortuna del zodíaco y la lectura de saju.