Tiradas de tarot: del carta única a la Cruz Celta
En el tarot, aunque saques la misma carta, su significado varía según la posición en que la coloques. A la manera establecida de disponer las cartas se la llama tirada, y cada posición tiene de antemano su propio sentido, como pasado, presente o consejo. Conocer las tiradas te permite leer cada carta no como una pieza suelta, sino entretejida en una sola historia.
¿Qué es una tirada?
Una tirada es el esquema de las posiciones donde se colocan las cartas sacadas. Cada posición tiene un papel prefijado, de modo que una misma carta señala lo ya vivido si cae en la posición del pasado, o la actitud futura si cae en la del consejo. Por eso la lectura consiste en superponer el significado de la carta y el de la posición. Según la pregunta sea simple o compleja, puedes elegir desde una sola carta hasta grandes disposiciones de más de diez.
Carta única: la carta del día
La tirada más sencilla es la de una sola carta, la carta única. Encaja bien con la energía del día o con preguntas ligeras que puedan responderse con un sí o un no. Al ser una sola carta, permite contemplar de lleno su simbolismo, por lo que resulta un buen punto de partida también para quien empieza a aprender tarot. El hábito de sacar una carta cada mañana y tomarla como tema del día también es muy apreciado.
Tirada de tres cartas: pasado, presente y futuro
La tirada de tres cartas es un método clásico que dispone las cartas de izquierda a derecha como pasado, presente y futuro para leer el flujo. Muestra de un vistazo de dónde nace una situación, en qué fase se encuentra ahora y hacia dónde se dirige. El sentido de las posiciones también puede adaptarse a la pregunta, como causa-acción-resultado o corazón-otro-consejo. Al ofrecer más amplitud narrativa que la carta única sin resultar demasiado exigente, es la disposición que se usa con mayor frecuencia.
Cruz Celta: el gran cuadro de diez cartas
La Cruz Celta es la tirada tradicional más conocida del tarot, en la que se colocan diez cartas en forma de cruz y columna. Examina un mismo asunto desde múltiples ángulos: la situación actual y el obstáculo que la frena, el deseo consciente y el inconsciente, el pasado y lo que se aproxima, y hasta el resultado final. Al tener muchas posiciones, lleva tiempo leerla, pero despliega una gran fuerza cuando se trata de ahondar en preocupaciones enredadas y complejas. Si solo quieres ver lo esencial, también es buena idea leer primero las tres posiciones de presente, obstáculo y resultado.
Una buena pregunta hace una buena lectura
Elijas la tirada que elijas, la mitad de la lectura la decide la pregunta. Frente a las preguntas cerradas de sí o no, las preguntas abiertas de por qué y cómo amplían el alcance de lo que las cartas pueden contar. Además, si en lugar de indagar en el corazón ajeno orientas la pregunta hacia qué puedes hacer tú, obtendrás respuestas mucho más útiles. La tirada es solo una herramienta: al final, las cartas son un espejo que se refleja a uno mismo.
La tirada es el marco que entreteje las cartas dispersas en una sola historia, y el truco está en elegirla según el tamaño de la pregunta. Ya sea la carta del día o el flujo de tres cartas, decide una pregunta de tu corazón y despliega tú mismo el tarot.