Mariposa
La mariposa deja el capullo y se eleva, lo que la convierte en un símbolo mayor de cambio y libertad. La lectura tradicional tomaba las mariposas como buenas noticias y buenos lazos, así que una posándose en ti era buen presagio de algo grato llegando. Mariposas sobre un macizo de flores significan que el afecto sube, y una pareja volando junta significa emparejarse. Intentar atrapar una y fallar señala que lo que quieres sigue lejos.
La mariposa cambia de forma desde la oruga y levanta el vuelo, de manera que en sueños significa transformación y un ánimo más ligero. Al ver la mariposa acudir a las flores, los antiguos lo tomaban por señal de que lo bueno llega por su propio pie. Dónde y cómo voló decide el sentido.
Lecturas según la situación
Una mariposa posándose en ti
Buen presagio de algo grato llegando. La tradición leía una mariposa que se posa en el cuerpo como un recado que te alcanza. Si esperas noticias, se lee bien.
Mariposas sobre un macizo de flores
Señal de que el afecto sube. La tradición tomaba flores y mariposas como una pareja bien avenida. Con un vínculo por delante, se lee bien.
Una pareja volando junta
Buen presagio de emparejarse. La tradición leía dos mariposas volando a la par como símbolo de envejecer juntos. Si hay una boda en conversación, se lee como que sale bien.
Intentar atrapar una y fallar
Señal de que lo que quieres sigue lejos. Si la pena fue viva, hay algo que no quieres perder. Léelo menos como fracaso que como una llamada a no correr.
La tradición trata la mariposa como símbolo propicio. Que se te escape no significa que pierdas algo de verdad. También aparece mucho antes de un cambio.