Soñar con la llegada de la primavera
Que acabe el invierno y llegue la primavera es el buen sueño clásico de una racha parada que termina y de una suerte que se suelta. Si las flores habían empezado a abrirse, el fruto de tu esfuerzo no está lejos; los brotes nuevos marcan que lo recién empezado echa raíces. Sentir que el cuerpo se afloja al sol de primavera se lee como salud y ánimo que vuelven. Si además caía lluvia de primavera, mejor todavía. Eso sí, la buena racha no llega sola: toma el sueño como el empujón para retomar lo que dejaste aparcado.
La primavera es la estación en que lo ya empezado bajo tierra sale a la vista. La tradición onírica leía el cambio de estación como energía que gira, y contaba especialmente bien el paso del invierno a la primavera. Llega a menudo a quien lleva mucho tiempo atascado.
Lecturas según la situación
Flores que empiezan a abrirse
Significa que el fruto de tu esfuerzo no está lejos. La vieja tradición leía las flores abriéndose como celebración y honor. Lo que preparaste está por mostrarse.
Brotes nuevos que asoman
Se lee como algo recién empezado que echa raíces. Por pequeño que parezca, está asentándose, así que sigue adelante sin impaciencia y dale la temporada que necesita.
Sentir el cuerpo aflojarse al sol
Se lee como salud y ánimo que vuelven. Si llega a quien lleva mucho enfermo o agotado, cuenta como señal de recuperación. Eso sí, si el cuerpo va mal, el médico va primero.
Una primavera que aún es fría
No es mal presagio, sino señal de que es algo pronto. La estación viene en camino, así que léelo como un aviso de esperar un compás más. Si corres, vuelve a helarse.
La primavera llega si esperas; la semilla no se siembra sola mientras tanto. En la semana de este sueño, elige una cosa que hubieras dejado y vuelve a sacarla.