maiunse · Diccionario de Sueños

Cara

La cara representa el yo que otros ven: la reputación y el lugar que ocupas. Un rostro luminoso y de buen color es buen augurio de reconocimiento y de asuntos que salen bien, y verte la cara con nitidez en el espejo significa que estás viendo tu posición tal como es. Un rostro deformado o irreconocible, en cambio, señala que cómo apareces ante los demás te resulta una carga, y taparte la cara significa que hay algo que preferirías no mostrar.

El rostro habla del yo que los demás ven, y por eso es símbolo de imagen y reputación. La lectura tradicional tomaba el color de la cara como vitalidad y separaba los sentidos por si el rostro estaba luminoso o apagado. La fisiognomía también lo trata como el lugar donde se muestra la situación.

Lecturas según la situación

Un rostro luminoso y de buen color

Buena señal de reconocimiento y de que las cosas salen. La tradición leía el buen color como vitalidad al alza. Si tienes que ponerte delante de gente, se lee bien.

Un rostro apagado o dañado

Refleja preocupación por tu reputación. La tradición leía el rostro dañado como aviso de mirar tu cuerpo y tus fuerzas. Si el cansancio se ha acumulado de verdad, mira eso primero.

Lavarte o arreglarte la cara

Señal de empezar de nuevo. La tradición leía lavarse la cara como sacudirse lo que ya está viejo. También se lee como rehacer una relación.

Un rostro extraño, o el de otra persona

La sensación de que tu lugar actual no eres tú del todo. Aparece cuando tu papel y lo que sientes no coinciden. Más que mal presagio, tómalo como una llamada a ver qué estás escondiendo.

Los sueños de rostro suelen ser escenas dibujadas por preguntarte cómo te ven los demás. Un rostro dañado no fija nada malo. Aun así, si el cuerpo se te ha resentido de verdad, descansar va primero.

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