maiunse · Historias del destino

Los números de la suerte — los números que Oriente y Occidente han amado

Todos tenemos un número que nos gusta, y los números afortunados y aciagos difieren de una cultura a otra. Los números son un signo especial que, más allá de ser una simple herramienta para contar, ha llevado durante siglos símbolos y creencias.

El simbolismo que encierran los números

Desde tiempos remotos, el ser humano ha dado significado a los números. El uno simboliza el comienzo y la unicidad; el dos, la pareja y la armonía; el tres, la plenitud y la estabilidad, y así sucesivamente. Este simbolismo numérico se fundió con la religión, los mitos y las tradiciones hasta hacerse parte de la cultura. Que la numerología lea el destino de una persona a través de los números está también en la prolongación de estas creencias tan antiguas.

Los números afortunados y aciagos de Oriente

En Oriente, el sonido y el significado de los números deciden la suerte. En especial, en el ámbito chino el 8 se considera el número más auspicioso porque suena parecido a 'hacerse rico' (發), y el 9 simboliza la eternidad por afinidad con 'durar mucho' (久). El 3 es un buen número que significa vida y estabilidad. Por el contrario, el 4 se evita con fuerza en muchas culturas porque suena igual que 'morir' (死), y en los edificios a veces se marca la cuarta planta con la letra F.

Los números afortunados y aciagos de Occidente

El número de la suerte más querido en Occidente es el 7. Como los siete días de la semana o los siete colores del arcoíris, ha simbolizado la plenitud y el misterio, y por eso se ha tenido durante mucho tiempo por un buen número. En cambio, el 13 se evita como número aciago, y en muchos hoteles y edificios no se pone una planta 13. Es una creencia que proviene de varias tradiciones, como la del decimotercer personaje de la Última Cena.

Encontrar tu propio número de la suerte

Además de los números que fija la cultura, cada persona tiene su propio número de la suerte. El número del camino de vida de la numerología, que se obtiene reduciendo la fecha de nacimiento; el número del día en que ocurrió algo bueno; el número que atrae al corazón: todos pueden ser tu propio número de la suerte. Lo importante está en que ese número te dé una disposición positiva y confianza.

La sabiduría de disfrutar los números

El número de la suerte no es un destino fijado, sino un símbolo que sostiene el ánimo y añade alegría. Tener cerca un número que te gusta ya de por sí mejora el humor, y esa disposición positiva a veces atrae un buen flujo. En lugar de obsesionarte en exceso con los números aciagos, la actitud más serena y recomendable es disfrutar las historias culturales que encierran los números.

Los números de la suerte son un símbolo alegre que forjaron juntos la cultura y el corazón. Si te intriga tu número de la suerte, que cambia cada día según tu fecha de nacimiento y la fecha de hoy, compruébalo por ti mismo a continuación.