maiunse · Historias del destino

Astrología celta de los árboles — los trece árboles de los druidas

La astrología celta de los árboles es una adivinación singular que, según se cuenta, nació de la sabiduría de los druidas, los sacerdotes del antiguo pueblo celta. En lugar de las estrellas coloca en el centro a los árboles: asigna la época de nacimiento a trece árboles y lee el carácter y la fortuna a partir del temperamento del árbol que se nos asemeja.

Qué es la adivinación celta de los árboles

Los druidas consideraban sagrados los árboles y creían que en cada uno habitaban una naturaleza y un simbolismo propios. La astrología celta de los árboles, partiendo de esta idea, divide el año en trece épocas y asigna cada una a un árbol como el abedul, el roble o el sauce. El árbol al que pertenece el día de nacimiento se convierte en el árbol que nos asemeja, y con la naturaleza de ese árbol se interpreta el temperamento innato.

Los trece árboles y la fecha de nacimiento

El calendario celta de los árboles divide el año en trece periodos de unas cuatro semanas cada uno. Que sean trece y no doce se debe a que seguía el ciclo de la luna (calendario lunar). Comienza con el abedul y continúa con el serbal, el fresno, el aliso, el sauce, el espino, el roble, el acebo, el avellano, la vid, la hiedra, el junco y el saúco. Según en qué periodo de árbol caiga la fecha de nacimiento, queda determinado nuestro árbol.

Un simbolismo distinto para cada árbol

Cada árbol encierra un simbolismo de carácter propio. El abedul representa los nuevos comienzos y la iniciativa; el roble, la fuerza de raíces profundas y el liderazgo; el sauce, la intuición y la sensibilidad; el avellano, la sabiduría y el aprendizaje; y el junco, la perspicacia y el poder del relato. Conocer la naturaleza de un árbol permite leer con naturalidad el temperamento y las virtudes innatas de la persona asignada a él.

La compatibilidad de los árboles según los cuatro elementos

En la astrología celta de los árboles, los trece árboles se adscriben a cuatro elementos —fuego, tierra, aire y agua— para ver la compatibilidad. Se interpreta que el mismo árbol congenia en profundidad, que un mismo elemento resulta cómodo, que elementos que se estimulan mutuamente como el aire y el fuego o la tierra y el agua son armoniosos, y que los elementos opuestos generan tensión. Al ser un método parecido a la afinidad de elementos del horóscopo occidental, también es ideal disfrutar de ambas adivinaciones juntas.

En qué se diferencia del horóscopo

La astrología celta de los árboles se parece al horóscopo occidental en que lee la personalidad por la fecha de nacimiento, pero se distingue en que sitúa en el centro no a las estrellas, sino a los árboles y al ciclo de la naturaleza. Que se divida en trece épocas también es fruto de seguir el ritmo de la luna y no del sol. Por eso la adivinación celta de los árboles puede considerarse una adivinación del nacimiento de un matiz algo distinto, más próxima a la naturaleza y a las estaciones.

La astrología celta de los árboles es una sabiduría de la naturaleza que nos hace vernos reflejados en un árbol. Si tienes curiosidad por saber a qué árbol pertenece tu fecha de nacimiento, qué temperamento encierra ese árbol y cuál es tu compatibilidad con el árbol de otra persona, compruébalo tú mismo abajo.