maiunse · Historias del destino

La historia de las piedras natales — las gemas de los doce meses y su significado

Las piedras natales, gemas fijadas para cada mes de nacimiento, son un símbolo entrañable amado desde hace mucho en Occidente. Conocer el significado y la energía de la fortuna que anida en cada gema hace que tu mes y tu piedra se sientan mucho más especiales.

Qué son las piedras natales

Las piedras natales son gemas asignadas de una en una a los doce meses, y se cree que llevar la gema del mes en que uno nació otorga fortuna y protección. Su raíz se remonta a la antigua idea de las doce gemas, y la lista de piedras natales por mes que hoy conocemos se ordenó y difundió a principios del siglo XX. Existen listas algo distintas según el país y la asociación, pero el marco general es semejante.

El origen de las piedras natales

El origen de las piedras natales se rastrea en las doce gemas engastadas en el pectoral del sumo sacerdote que aparece en la Biblia, y en la antigua tradición que hacía corresponder gemas con los doce signos del zodíaco y los doce meses. Al principio se llevaban por turno las doce gemas, pero poco a poco se asentó el modo actual de llevar 'la gema del propio mes'. A cada gema se le atribuyó un simbolismo —curación, protección, amor— y se la tuvo por una suerte de amuleto.

De enero a junio

Enero es el granate de la amistad y la confianza; febrero, la amatista de la serenidad y la sabiduría; marzo, la aguamarina del valor y la navegación; abril, el diamante del amor eterno; mayo, la esmeralda de la vida y la abundancia; y junio, la perla de la pureza y las lágrimas. Las gemas del primer semestre encierran, en general, la energía de los nuevos comienzos, el crecimiento y el corazón límpido.

De julio a diciembre

Julio es el rubí de la pasión y el amor; agosto, el peridoto de la salud y la concordia; septiembre, el zafiro de la verdad y la sabiduría; octubre, el ópalo de la esperanza y el cambio; noviembre, el topacio de la abundancia y la claridad; y diciembre, la turquesa de la fortuna y la protección. Las gemas del segundo semestre encierran la energía del amor maduro, del fruto y de la estabilidad que cierra el año.

Disfrutarlas junto con las flores natales

En Occidente existe también la tradición de las 'flores natales', que hacen pareja con las piedras natales. Como cada mes tiene su flor fijada —el clavel de enero, el muguete de mayo, la rosa de junio—, se pueden tomar la gema y la flor juntas como símbolo propio. Conviene disfrutar de la piedra y la flor natales no como un destino fijado, sino como un símbolo alegre para celebrar con belleza el propio mes y desear buena fortuna.

La piedra natal es un pequeño símbolo de fortuna que da brillo a tu mes. Si te intrigan la piedra y la flor natales de tu mes de nacimiento y la suerte de este mes, compruébalo tú mismo abajo.